Esa extraña sensación de pertenecer a medias
A menudo, en mi espacio de acompañamiento en Barcelona, escucho a hombres bisexuales describir una soledad muy particular. No es la soledad de no tener a nadie cerca, sino la de estar rodeado de gente y sentir que nunca terminas de encajar del todo. Es la sensación de estar “ni aquí, ni allí”.
La presión de tener que justificar siempre quién eres
Un espacio para dejar de dar explicaciones
Sentir que tienes que dar explicaciones en ambos lados resulta profundamente agotador y, a menudo, acaba generando una gran resignación.
El entorno te exige etiquetas claras y limitantes para entenderte, como si hubiera una sola manera válida de ser heterosexual, bisexual o gay. Como si la sexualidad o la vida personal tuviera que ser algo estático a lo largo de los años y no pudieran existir cambios o matices. Frente a esa presión, tú has desarrollado la habilidad de medir tus palabras para evitar el conflicto, pero ¿a qué coste?
Esta tensión continua por demostrar que tu deseo es real te va consumiendo la energía poco a poco, dejándote con una sensación de soledad inmensa, incluso cuando estás rodeado de gente.
Si reconoces este desgaste en tu día a día y sientes que es el momento de dejar de cargarlo a solas, te ofrezco un entorno relajado para conversar.



