Conóceme
Llegué a la Terapia Gestalt cuando me costaba encontrar sentido a mi día a día.
Encontré un espacio para revisar mi autoexigencia, atender las señales físicas de mi cuerpo y comprender que aquello que juzgaba como un fallo personal era, en realidad, una respuesta de adaptación aprendida para protegerme en el pasado.
Aprender a relacionarme conmigo de forma consciente y con respeto hizo que quisiera acompañar a otros hombres en sus propios recorridos de toma de conciencia.
Cómo entiendo el acompañamiento
Trabajo desde la Terapia Gestalt con mirada social y poniendo atención a los mandatos que influyen en tu día a día.
Ofrezco un lugar pensado para hombres gais, bisexuales, hombres trans y masculinidades diversas sin necesidad de que tengas que dar explicaciones previas sobre quién eres, cómo te sientes o de qué manera te relacionas. Sin consejos prefabricados ni recetas sobre cómo deberías ser. Mi papel es ofrecerte un clima de tranquilidad y libre de juicios para que puedas frenar, comprender tu forma de funcionar hoy y tomar decisiones más conscientes a tu propio ritmo.
Formación
Mi trabajo se apoya en una formación continua en Terapia Gestalt, el acompañamiento emocional y la comprensión de los procesos que atraviesan a los hombres GBTIAQ+.
Mantengo una actualización profesional constante desde un compromiso ético, teniendo en cuenta tanto tu historia personal como el contexto en el que vives. Puedes consultar mi acreditación oficial en la Asociación Española de Terapia Gestalt (AETG).
El espacio
Un marco de trabajo sin prisas ni expectativas impuestas, pensado para que no tengas que medir tus palabras, disimular cómo te sientes ni justificar tu trayectoria.
El compromiso
Aquí no vas a encontrar instrucciones sobre cómo deberías vivir. Encontrarás una atención dedicada a observar lo que te ocurre hoy, comprender el sentido de tus respuestas de adaptación y tomar decisiones conscientes a tu propio ritmo.
No hace falta tenerlo todo claro para empezar. A veces, lo importante es no seguir llevándolo en soledad.
Si sientes que esta forma de trabajar conecta contigo, podemos conocernos en un primer encuentro breve. Una conversación de 10 minutos por videoconferencia, sin compromiso, para conversar sobre tu momento y valorar juntos si este espacio se adapta a lo que necesitas.
